Los zapatos como testigos de una crisis de desaparición en México
El color del centenar de pares de zapatos encontrados en Teuchitlán, Jalisco, apenas se reconoce debajo de la capa gruesa de polvo que los recubre. Los hay de distintos tamaños y formas. Están fríos. Ya no guardan el calor de los pies que los habitaron. Han sido testigos de que en México te pueden desaparecer o asesinar sin consecuencias.
Restos humanos, ropa y maletas fueron encontrados a inicios de marzo de 2025 por personal del colectivo Guerreros Buscadores de Jalisco en el Rancho Izaguirre, ubicado a una hora de la ciudad de Guadalajara, luego de recibir una denuncia anónima sobre un presunto centro de exterminio y reclutamiento. Se habla de al menos 200 víctimas.
Los hechos atroces están reavivando en la sociedad y en los medios de comunicación la crisis de desaparición en nuestro país. No así en las familias de las víctimas de desaparición. En ellas no ha dejado de vivir el dolor y la incertidumbre de haber perdido a un ser querido.
“Presidenta, ¿ahora sí nos ve? Más de 124,000 (personas desaparecidas en el país)”, reclamaron una vez más, este sábado 15 de marzo, familiares de víctimas de desaparición y personas de la sociedad civil al gobierno de Claudia Sheinbaum, con un mensaje pintado en color blanco en la plancha del Zócalo Capitalino.
Las autoridades ya sabían del rancho
Si para una es indignante, no imagino lo que es para quienes se han visto forzadas a realizar la labor de las autoridades. Y es que desde “el 10 de agosto de 2019, elementos de la Guardia Nacional reportaron que habían localizado una finca con varios cuerpos que habían sido calcinados en Teuchitlán, la misma zona donde los buscadores localizaron a inicios de marzo de 2025 el crematorio”, de acuerdo con informe consultado por Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI).
Luego, en septiembre de 2024, tras un enfrentamiento armado, se detuvo a 10 personas y se rescató a tres. Y en enero de 2025 se descubrió que el lugar funcionaba como un centro de adiestramiento del crimen organizado, presuntamente del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), entonces se detuvieron a 38 personas, de las cuales 36 fueron liberadas al confirmarse que eran víctimas de reclutamiento forzado.
La falta de una estrategia efectiva para frenar al crimen organizado ha dejado cientos de objetos personales de las víctimas no olvidadas en el crematorio clandestino de Teuchitlán, Jalisco, lo que se suma a las casi 3 mil fosas clandestinas encontradas entre diciembre de 2018 y abril de 2023.
No permitamos que el hallar restos humanos y fosas comunes sean parte de nuestro panorama cotidiano, no nos acostumbremos a las atrocidades del crimen organizado y a la impunidad del gobierno mexicano, porque los zapatos y cada objeto encontrado, incluyendo cartas de despedida, son la huella de una ausencia que no debería existir.
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