G es una paciente que vive con endometriosis. Antes de conocerla, tenía dolor al menstruar incapacitante. Después de revisarla, solicitarle estudios y explicarle la enfermedad, le propuse la primera línea de tratamiento: el dienogest, una progesterona antiinflamatoria y antioxidante que cambió para bien su vida.
Además de esto, tenía resistencia a la insulina y acné. Fue con una dermatóloga que le dijo que suspendiera el dienogest y recetó más de 10 suplementos sin evidencia confiable en la endometriosis. G acudió a preguntar mi opinión y le expliqué que la endometriosis sin tratamiento adecuado puede causar una urgencia que se debe resolver en el quirófano.
El cáncer o enfermedades sin cura son condiciones que desatan en las afectadas sentimientos de impotencia y vulnerabilidad. Ahí es cuando personas como Belle Gibson, una influencer australiana y estafadora que mentía sobre tener cáncer y curarlo con recetas naturales, pueden afectar el tratamiento basado en evidencia que deberían tener las pacientes.
Las enfermedades ginecológicas suelen ser complicadas en el diagnóstico y tratamiento. Muchas de ellas requieren uso crónico de medicinas y muchas otras son manejadas inadecuadamente por el personal médico (por ejemplo, dar anticonceptivos por irregularidades menstruales sin pedir estudios).
Hay veces que como ginecólogas no explicamos bien las enfermedades, las diferentes líneas de tratamiento o no nos detenemos a escuchar lo que piensa la paciente. Nos dicen “ es que a mi amiga le funcionó...” y automáticamente cortamos con un “eso no sirve" o "no tiene evidencia”, cerrando el canal de comunicación.
Las redes sociales han permitido que las mujeres podamos hablar, discutir e intercambiar información respecto a enfermedades ginecológicas. Para nadie es secreto que nuestra salud posee un retraso en el diagnóstico y manejo. El típico ejemplo es la endometriosis que principalmente se diagnostica por dolor en la menstruación, pero el personal médico suele no creerle a la paciente o tacharla de exagerada
También nos permiten encontrar información que no conocíamos aunque no hay forma de poder confirmar si esta es verídica o falsa; sobre todo cuando gracias a la mercadotecnia pueden usar frases que me despierten alguna emoción y creer en esa influencer porque aseguraba tener síntomas como el nuestro que se aliviaron con cierto remedio, suplemento, actividad, etcétera.
Dentro de muchas buenas intenciones, existen muchas Belle Gibson que demeritan el conocimiento de diferentes especialistas e intentan explicar que todos los síntomas son secundarios a alguna enfermedad que se puede curar con cierto o ciertos suplementos o estilo de vida.
Por supuesto que toda enfermedad tiene un componente físico y emocional, que el buen estilo de vida puede ayudar a resolverlo, que hay suplementos y derivados de plantas que pueden tener beneficios, pero que para ver qué tanto valen la pena deben ser sometidos a estudios clínicos aleatorizados, de otra manera caemos en la cuestionable medicina basada en la experiencia, en lugar de la evidencia.
Netflix estrenó la serie Vinagre de manzana inspirada en esta chica con cáncer que decide no realizarse una cirugía donde le amputarían el brazo por hacer un tratamiento alternativo. La actitud de ella no me sorprendió, en cambio, la actitud fría y soberbia de muchos de sus doctores sí lo hizo. Parte de ser doctora es saber que la paciente va a buscar otras alternativas para su tranquilidad, para paliar el miedo y para no tener que usar el “hubiera”.
Con tristeza vi en la serie como muchos doctores, hartos de los charlatanes, se negaban a explicarle a familiares o a la paciente el porqué el tratamiento que proponían era el adecuado. Se sentían hartos y cansados de que prefirieron manejos alternativos en lugar de tener la paciencia de explicarlo muchas veces a distintos pacientes. Eso me dio tristeza porque es la entrada a que vengan charlatanes a escuchar a las enfermas y a cubrir ese derecho básico de atención
Finalmente, tener alguna enfermedad ginecológica nunca es fácil. La cirugía, el uso de hormonas, el uso crónico de medicamentos siempre van a generar resistencia a su uso. Es importante explicar claramente cómo se llega a un diagnóstico, la primera, segunda y tercera línea de tratamiento, qué pasa si no se realiza el manejo propuesto y qué falsa información se puede encontrar en redes sociales
Una vez más insisto en la importancia de la comunicación entre el personal de salud y la paciente, de resolver todas las dudas, de no denostar las propuestas de las pacientes respecto a su tratamiento e intentar conciliar el estadio de la enfermedad, la creencia de las pacientes y la evidencia científica para poder combatir a las distintas Belles Gibson.