Disputa entre Santa Fe Klan y Maya Nazor reabre debate sobre padres ausentes y deudores alimentarios
Hace unos días en redes sociales inició un debate sobre las paternidades ausentes y pensión alimenticia después de que el rapero Santa Fe Klan y la modelo Maya Nazor hicieron público que se encuentran en disputa por el incumplimiento de las obligaciones alimentarias de Ángel Jair Quezada, nombre real del cantante, para con Luka, el hijo que tienen en común.
La situación inició cuando Santa Fe Klan publicó fotografías en sus redes en las que se le ve repartiendo juguetes por el Día de Reyes en Guanajuato, lo que extrañó a su audiencia, pues rápidamente comenzaron a preguntarle por qué no estaba con su hijo.
Días después Ángel Jair hizo público que Maya Nazor no le permitía ver a Luka y afirmó que estaba cansado de solo dar dinero y no poder disfrutar tiempo con él. También publicó una captura con una transferencia de 250 mil pesos y aseguró que mensualmente le deposita esa cantidad a Maya para la pensión alimentaria de Luka.
Maya salió a desmentir al rapero y aseguró que no había recibido dinero de él desde hace cuatro meses. Mencionó que siempre le ha permitido ver al niño, sin embargo, también dijo que temía por su seguridad porque cuando el cantante llegaba a visitar a su hijo acudía con personas armadas y bajo los efectos de drogas, lo que representa un riesgo para Luka.
La disputa entre ambas figuras públicas visibiliza una situación que viven miles de niñas y niños en México: paternidades ausentes, el incumplimiento de la pensión alimenticia y la doble carga que asumen las mujeres en la crianza.
En México, 4 millones 180 mil hogares tienen padres ausentes, según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), lo que implica que estas familias dependen económicamente de las mujeres.
En Emma creemos que es necesario profundizar en el tema, por eso a continuación te presentamos información básica para entender qué son las paternidades ausentes, sus consecuencias, qué significa ser un deudor alimentario y qué se ha hecho en México para que las niñas y niños dejen de sufrir las consecuencias del incumplimiento de las obligaciones alimentarias.
¿Qué son las paternidades ausentes?
Ximena Ugarte, abogada feminista y defensora de derechos humanos, explica que las paternidades ausentes son todas aquellas personas, generalmente del sexo masculino, que no ejercen de manera integral y responsable sus obligaciones económicas y afectivas para sus hijas o hijos.
“No solo se refiere a lo que denominamos jurídicamente como obligaciones alimentarias, sino también al incumplimiento de las tareas afectivas de acompañamiento y los elementos que, de acuerdo a disposiciones nacionales e internacionales en materia de derechos de las infancias, son necesarias para el desarrollo integral adecuado y saludable de una niña o un niño en sus diferentes etapas”, menciona.
Las consecuencias de un padre ausente
Cuando las personas no cumplen con sus obligaciones como padres disminuye la posibilidad de que las infancias ejerzan sus derechos: a la salud, la educación, la comida, la vivienda y el esparcimiento. Sin embargo, a esto se le suma que, en muchas ocasiones, viven estigmas por no contar con un padre presente en actividades escolares o públicas.
La psicóloga de la UNAM Laura Hernández Trejo explica que la ausencia del padre o la madre puede provocar afectaciones emocionales como baja autoestima, dificultad para relacionarse con otras personas, estrés, ansiedad o dificultad para relacionarse en la escuela.
Ximena Ugarte también detalla que en situaciones de ausencia paterna quienes terminan asumiendo una doble, triple o hasta cuádruple jornada son las mujeres, ya que deben ser proveedoras principales o únicas para que se cubran todas las necesidades y derechos de las infancias.
“A ellas también les afectan social y culturalmente con estigmas en los que se les culpabiliza por haber elegido ‘mal’ al padre de las infancias, por la separación o porque no supieron ‘resistir’ a los conflictos de pareja”, afirma.
La abogada atribuye este estigma a que seguimos viviendo en una cultura patriarcal en la que se piensa que son las mujeres las que tienen que hacerse cargo del cuidado de las niñas y niños y en la que la maternidad es una obligación, no una decisión voluntaria, autónoma y libre.
¿Qué es un deudor alimentario?
Un deudor alimentario es una persona que por ley está obligada a dar una manutención para los gastos de alimentación de cónyuges, concubinas, padres, hijos o hijas, pero que incumple dicha obligación.
La abogada Ximena Ugarte detalla que el término alimentación representa todos los gastos indispensables de la persona que recibirá el monto económico, es decir, vivienda, alimentación, vestido, educación, servicios de salud y recreación. De acuerdo con el artículo 1372 del Código Civil Federal, “el derecho de percibir alimentos no es renunciable ni puede ser objeto de transacción”.
Además, aclara que no solo los hombres pueden ser deudores alimentarios, sino también las mujeres. Sin embargo, las cifras demuestran que en México abundan los hombres que no cumplen con sus obligaciones como padres.
En 2022, la pensión alimenticia se asignó a las y los hijos en 42.3 % de los 166,766 casos de divorcio que hubo en total. Cuando se lleva a cabo un divorcio, la pensión alimenticia puede asignarse a las y los hijos, y en algunos casos a la o el cónyuge o a ambos.
En México la ley determina el monto de la pensión alimenticia que cada padre debe dar a sus hijas o hijos, aunque suele ser entre el 15 y 30 % y depende de varios factores: el ingreso de los padres, el nivel de vida de la niña o el niño y sus necesidades.
El incumplimiento de las obligaciones alimentarias puede tener consecuencias civiles y penales. Entre algunas de las sanciones más destacadas están multas, que no podrán ocupar cargos públicos o tramitar documentos oficiales para salir del país.
El Registro Nacional de Deudores Alimentarios
En mayo de 2023, el Senado de la República aprobó modificaciones a la Ley General de Niñas, Niños y Adolescentes en materia de pensiones alimenticias, entre ellas la creación del Registro Nacional de Deudores Alimentarios, una herramienta que busca garantizar el ejercicio de los derechos de las infancias y adolescencias.
En él se documentan los nombres y apellidos de los hombres que se niegan a pagar la pensión alimenticia a sus hijas o hijos a lo largo de las 32 entidades mexicanas. Después de su publicación en el Diario Oficial de la Federación, los gobiernos de cada estado tenían un plazo de 300 días hábiles para la implementación y operación del registro.
Sin embargo, a casi dos años de que se aprobó, todavía no es una realidad. Diana Luz Vázquez, una de las impulsoras de la Ley Sabina, que castiga a deudores alimentarios y agresores vicarios, ha señalado que hace falta que más entidades reformen sus leyes y sus propios registros.
Mujeres que acompañan
El Estado no ha sido capaz de emitir leyes que aseguren el cumplimiento de las obligaciones alimentarias y los derechos de las infancias, por eso grupos de mujeres, madres y colectivas feministas se han organizado para presionar a las instituciones de justicia y generar sus propias herramientas, como los tendederos de deudores, que son instalaciones de denuncia.
En octubre de 2024 la activista Diana Luz Vázquez publicó su libro Salvavidas para madres autónomas, una especie de guía jurídica en lenguaje sencillo para madres no abogadas. Así que si estás viviendo una situación así, te recomendamos que lo consultes. También te sugerimos que sigas a la colectiva SIWA y Abogada Fémina, ya que suben información al respecto.
Comenta, comparte, conecta